VnV Nation: Una noche de otro planeta

El esperado debut de la banda británica de future pop VnV Nation, junto al dúo nacional Frank’s White Canvas, fue una demostración que su nivel está en otro escalón.

Club Blondie, 14 de febrero de 2020.

Foto por Criss.

Frank’s White Canvas: Quebrantando el momento

Foto por Criss.

Con algunos minutos de retraso respecto a la hora oficial de salida, entraban en el escenario este dúo de rock chileno, cuyo profesionalismo está a una altura indescriptible, incitando al placer y goce musical.

Comenzaron de una manera potente, eficaz y verdadera, sintiéndose inmediatamente esa conexión especial que ocurre cuando una banda te llama la atención y te demuestra un knockout al segundo. Y es que su estilo, originalidad y sinceridad al tocar y cantar daba luces que su nivel estaba en otra altura, en otra dimensión. Personalmente había escuchado poco de este dúo, que localmente no son muy conocidas, pero su intensidad y talento me llamó poderosamente la atención, a tal punto de quedar con gusto a poco tras su presentación.

Su profesionalismo era evidente, dado que las chicas tienen un historial de presentaciones y experiencias en Europa, especialmente en España y Londres. Claramente evidentes, su desplante y firmeza sobre el escenario confirmaba lo dicho, y gustaba a todo el público asistente que muy atentos las escuchaban y aplaudían después de cada canción. Un excelente comienzo, que fue el encendedor de una noche que aún guardaba el plato fuerte para el final.

Foto por Criss.

Una gran banda chilena, llena de detalles y matices que son difíciles de encontrar, pero que ellas lo tienen de sobra. Un camino que lo tienen asegurado si se guían de manera correcta, en un show que lo único malo que tuvo fue su duración, como dije anteriormente, dejando con gusto a poco.

VnV Nation: Empezando el traslado de planeta

Pocas bandas son las que te trasladan de momento, lugar o época con sus canciones, ambiente y poder. Una de ellas fue VnV, quienes demostraron que a pesar de los años, siguen más vigentes que nunca, sobre todo con su último disco “Noire”.

Catalogados como los padres del future pop, los británicos entraron a eso de las 21:05 hrs al escenario, comenzando con un ambiente y trance sin igual, en donde se iniciaba el despegue de la nave que nos dirigiría a otro planeta, a otra galaxia.

Después de su canción introductoria, perteneciente a su último disco, siguieron con sus clásicos, colocando a todo el público a bailar. El ambiente que se generaba poco a poco llamaba muchísimo la atención, y es que la gente con sus estilos únicos y variados coreaban las canciones con todo su poder. El vocalista Ronan Harris era el encargado no solo de demostrar su poderío sobre el escenario, sino que también de prender al público, quienes lo seguían y disfrutaban de su desplante y vigor.

Común iban pasando los clásicos de su carrera, que al escuchar el primer acorde la gente se encendía en un haz de luz, el vocalista se encargaba de pedirles que apagaran sus celulares y se concentraran en el concierto, que lo vivieran en persona y no a través de una cámara. No es raro en estos tiempos, dado que muchos artistas han apoyado la campaña de no más celulares en los shows, justamente para que se vivan de una manera más especial. De acuerdo o no con esto, la gente hacia caso, lo que colocaba contento a Harris.

Un viaje cercano, un capitán humilde

Harris se encargaba de pasarlo bien, pero más que su público recordara el momento. De acuerdo a lo anterior, le sonreía a su gente, les tomaba la mano, les hablaba durante las canciones y como anécdota chistosa y que pocas veces he visto, les tomaba el celular a los que se encontraban en primera línea y se grababa el mismo cantando. Sin dudas un recuerdo inolvidable para el afortunado dueño del celular.

Así se continuaba con el viaje, que para llegar rápido al otro planeta, no podían haber pausas entre medio. Y fue así. Un concierto sin lentitudes, éxito tras éxito, canción tras canción para no bajar la sintonía ni la energía que se liberaba por toda la Blondie, y que el púbico envuelto en un trance bailable disfrutaba.

Por su puesto que todo lo anterior se lograba gracias a la increíble banda de Harris, quienes creaban las atmosferas perfectas de sintetizadores y teclados que te elevaban a un nivel difícilmente explicable, en donde lo único que importaba era escuchar y disfrutar. De igual forma, el juego de luces que seguía el ritmo de las canciones ayudaba a crear esta magia en todo el recinto. Exquisito lugar.

Acercándonos ya al final de la primera parte, con rumbo a la única pausa del viaje, la banda aprovechó de introducir en uno de sus éxitos la parte del coro de “Don’t stop believin”, canción de los grandes de Journey. Aquí y haciendo énfasis en la frase, Harris le decía al público: “nunca dejen de creer”.

Encore y aterrizaje

Con una pausa que no duró más de cinco minutos, la banda regresaba al escenario, con un público totalmente efervescente que coreaba el nombre “VnV Nation” una y otra vez. En este minuto, Harris con una copa de vino en su mano, se tomó el tiempo para hablar y decirles algunas palabras a sus fanáticos. Agradecido y siempre humilde, le daba las profundas gracias al público chileno, a un publico y país que eran el mejor no solo por su belleza, sino por la pasión de su gente. Sumado a lo anterior, aprovechaba de decir que era la primear vez que visitaban Chile, y que este concierto lo recordarían por siempre. Posterior a sus emotivas palabras, brindó y le dijo al público: ¡Salud!

Dispuestos a dejarlo todo, con una emoción latente en el ambiente, comenzaron con el último par de canciones, bien movidas y eufóricas para retomar la energía. Se podía sentir el aterrizaje y llegada al otro planeta, puesto que los temas que siguieron fueron lo mejor de sus clásicos con una energía y fortaleza desbordante, en donde la banda te transmitía la fuerza de la llegada, volviendo literalmente loco al público asistente. En este minuto, la Blondie se transformó en otra galaxia, en donde los destellos de las luces se mezclaban con el baile de la gente. Realmente algo muy lindo y rico de sentir.

La mecánica de la nave

En cuanto a los aspectos técnicos, fue un concierto perfecto. Sonaron de una manera espectacular, se podían apreciar todos los detalles de los teclados, sintetizadores, percusiones y efectos de sonido que tenían las canciones. Solo tuvieron un detalle en la tercera canción, un pequeño acople entre la batería y micrófono principal, pero que rápidamente fue visto y solucionado pasando al olvido.

Fue increíble poder haber estado en un concierto con tantos matices, tantos detalles y destellos que analizar. Fue una velada fuera de lugar, donde el ambiente generado fue particular y poco visto, desde el comienzo con Frank’s White Canvas hasta el final. Sin titubeos, fue un placer haber visto a los padres del future pop, VnV Nation.

Revisa la galería fotográfica a continuación:

1 thought on “VnV Nation: Una noche de otro planeta

  1. Excelente presentación de Frank’s White Canvas, como ya es habitual. Sería bueno indicar que el atraso en el inicio de debió a problemas de los técnicos de VNV Nation y que el show fue cortado sin previo aviso, sin dejar que pudieran despedirse; cero respeto por esta GRAN banda nacional…

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