Boy Pablo: Una bomba de talento, juventud y desplante sobre el escenario

En el marco de su debut en Chile, Boy Pablo destacó no solo por su enorme talento como músico y cantante, sino también por la histeria colectiva que generó entre sus fanáticos. 

Club Blondie, 16 de noviembre de 2019.

Foto por Criss.

Un comienzo como corresponde

Con una Blondie completamente llena, en donde sus fanáticos apretados y animosos esperaban el debut del músico en tierra nacional, se podía sentir en el ambiente un poder y energía extraordinario por Boy Pablo, como hace mucho tiempo no se sentía la verdad. Y es que el músico Noruego, de padres chilenos, era primera vez que podía disfrutar tocando con su fanaticada chilena, la mayoría adolescentes. Son los nuevos referentes del rock internacional, del indie rock e indie pop. 

Marcando el reloj las 20:40, Boy Pablo entraba en el escenario, con una bulla ensordecedora por parte del público asistente. Comenzaron de una forma y fuerza muy sólida y contundente, haciendo bailar y saltar al público inmediatamente sonó el primer acorde. Su energía estaba a la vista, poseían unas ganas profundas por pasarlo bien, por estar con sus fanáticos más allá de demostrar o no algo en concreto. Admirable, ya que cuando esto ocurre, surge el efecto justamente que no se busca, conseguir un concierto redondo, sólido, potente y con una curva de emoción realmente bien delineada. 

Cuando la segunda canción empezaba a sonar, Pablo, el guitarrista, bajista y tecladista se formaron en el centro del escenario, y al compás del ritmo de la canción, comenzaron a  hacer una dinámica de baile muy entretenida, fresca y coordinada, haciendo enloquecer al público. Este hecho simplemente sirvió para que, desde un inicio, se estableciera una confianza absoluta con la gente, en donde se generó un lazo increíblemente fuerte que duró toda la noche. 

Talento desbordante 

A medida que iba avanzando su show, Boy Pablo iba demostrando cada vez más lo talentosos que son como músicos, y el por qué han tenido todo el auge este último tiempo de tocar en los más grandes escenarios a nivel mundial. Y es que claro, su música es un indie rock melódico, ochentero, combinado con un soft rock rico y fresco de escuchar, al más puro estilo de The Drums o Wallows. Esto les ha permitido llegar a la escena indie de una forma contundente y firme. 

La experiencia y desplante en el escenario se nota, y mucho. Animosos, saltando, grabándose y riéndose entre ellos como si de un juego se tratase, cantaban, bailaban y disfrutaban sus canciones con el público, que atento y con energía los seguía. Se podía notar que los músicos junto con el mismo Pablo estaban realmente sorprendidos de la gente, de Chile. No paraban de grabarlos, de sonreir y de alegrarse cada vez que la gente gritaba y coreaba sus canciones. Era solo cuestión de ver la fuerza y euforia que desataban los fanáticos con cada tema, esto es un punto destacable de la gente chilena en general, y que a los extranjeros les encanta. 

Foto por Criss

En una canción en particular, Pablo abre los brazos (al más puro estilo de Titanic) y el guitarrista comienza a tocar el riff de la canción abrazándolo por detrás. Con este tipo de detalles frescos de ver, da la sensación de ser una banda que lleva años haciendo música, pero no, solo son jovenes que les encanta hacer lo que hacen. Admirable. 

Foto por Criss.

Después del puño de energía dado por Boy Pablo, era el momento más lento y romántico del concierto. Siguieron un par de temas más, cuando Pablo (hablando todo el concierto en español) le comenta al público que tocarían una nueva canción. Muy similar a las ya vistas en sus EPs. 

Su buen arsenal de temas ya había pasado, pero aún faltaba una de las más conocidas por el público en general, me refiero a Everytime. A penas sonó la canción, la gente enloqueció y empezó a cantar. Tanto era la voz del público que casi no se escuchaba a Pablo, sin dudas una energía descomunal. En esta canción y en la parte del solo de guitarra, el guitarrista se ubicó en el centro del escenario y comenzó a tocar la guitarra de espalda. Otro de los detalles que fue entretenido y rico de ver. Esto particularmente destaco mucho de Boy Pablo, además de ser buenos músicos, tienen un buen show, entrenido y dinámico, que no todas las bandas lo ofrecen. 

Posterior al gran tema mostrado, era momento del primer y único encore de la noche. 

Un final de lujo, con tintes de fuerza social 

No pasaron más de diez minutos cuando Boy Pablo regresaba al escenario, ovacionado por los asistentes. Aquí Pablo se acerca al micrófono y le dice al público: “Obvio que hay más canciones po, si estamos en Chile”. Con lo anterior, se podía ver que lo estaban pasando bien, en casa. La gente en esta parte, comenzó a cantar las clásicas líneas en contra de Piñera, demostrando el malestar social. Pablo, escuchando todo, le mandó apoyo y fuerza al pueblo chileno, desatando otra euforia. 

Posterior a algunas canciones, era momento de un cover en el setlist. No fue cualquier canción, fue una muy especial para Pablo, ya que según sus palabras textuales, esa canción se la había dedicado su padre cuando él era muy pequeño. Me refiero a “Al Pasar esa Edad” de Los Red Juniors. Con esto, quedó demostrado su capacidad interpretativa y sus influencias musicales, puesto que tienen un estilo sonoro muy ochentero. 

Finalizando la balada de Los Red Juniors, era momento de la última canción, de cerrar con la misma fuerza que al comienzo del show. Boy Pablo se despidió con la clásica y movida “Dance, Baby!”, en donde desató una locura en la Blondie. La gente entre saltos y bailes, cantaba el tema que increíblemente es bien pegajoso. Sumado a lo anterior, los músicos se dispusieron en sus lugares y comenzaron nuevamente a bailar, uniendo los pasos entre unos y otros. Una dinámica entretenida y ágil, que le dio un toque entretenido al show. 

En cuanto a los aspectos técnicos, no tuvieron problemas de sonido audibles al menos. Todo se escuchó muy parejo, con buenos niveles de ecualización entre los instrumentos y la voz de Pablo. Suenan perfectamente bien en vivo, otro de los factores que nos indican su experiencia en grandes escenarios y festivales del mundo. 

Fue un concierto realmente entretenido, fresco, dinámico, enérgico, con toques nuevos y muy potentes como hace tiempo no veía en un concierto. Sin ir más lejos, la euforia que se desató en Blondie esa noche, no la sentía hace mucho tiempo. Y claro, son jóvenes. Boy Pablo son los nuevos exponentes del indie rock mundial, unos exponentes que si siguen por su línea compositiva y de sonido evolucionando de una forma correcta, tienen un enorme y prometedor futuro dentro de la escena mundial. 

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