Con un Movistar Arena completamente lleno, siendo el segundo de 5 conciertos agendados, Simply Red deleitó al público chileno en una noche que celebró cuatro décadas de música inolvidable. La velada comenzó con los hermanos Ilabaca como teloneros, quienes dieron un espectáculo digno de admiración.
Hermanos Ilabaca: El preludio perfecto
Los hermanos Ilabaca fueron los encargados de abrir la noche con su característico funk que encendió al público desde el primer momento. Su presentación fue un verdadero placer para los oídos, demostrando la gran calidad que tiene hoy en día la música chilena.
El espectáculo de los Ilabaca brilló por sus impecables solos de bajo, guitarra y percusiones delicadamente ejecutadas. Su estilo dinámico y atractivo mantuvo la energía del público en alto, destacando especialmente el exquisito sonido del bajo que resonó en todo el recinto. A las 20:31 culminaron su actuación, dejando al público ansioso por la llegada del plato principal.
Simply Red: Una celebración de cuatro décadas
A las 21:10, Simply Red hizo su entrada triunfal. La presentación comenzó con imágenes proyectadas de un joven Mick Hucknall, recordándonos que esta gira celebra los 40 años de trayectoria de la banda. Los primeros compases se vieron ligeramente afectados por un volumen bajo en el micrófono del vocalista, pero esto no opacó el inicio de lo que sería una noche mágica.
Tras las dos primeras canciones, Hucknall presentó a su banda, mostrándose cercano al público chileno. «Estoy muy feliz de estar en Chile celebrando nuestros 40 años», comentó el vocalista, estableciendo inmediatamente una conexión especial con los asistentes.
La calidad musical fue extraordinaria. Un sonido exquisito, lleno de matices y detalles, ejecutado por una gran orquesta que acompañaba a Hucknall. Particularmente memorable, fue un increíble solo de saxo que dejó al público boquiabierto. El sonido colorido, característico de Simply Red, se manifestó en todo su esplendor durante la presentación.

Cuando interpretaron «If You Don’t Know Me by Now», el público cayó rendido ante las melodías, coreando y gritando en un Movistar Arena completamente entregado. El eco de miles de voces hizo vibrar el recinto de una manera indescriptible.
«Star», otro clásico del repertorio, provocó una reacción apabullante entre los asistentes. Luego, la banda ofreció algunas canciones más calmadas, creando túneles melódicos y tranquilos que invitaron a la audiencia a relajarse y fusionarse con la música en un momento verdaderamente hermoso.
Un concierto sin fisuras
La perfección técnica fue una constante durante toda la noche. No hubo pifias de sonido, errores o saturaciones, simplemente un concierto redondo en todos los aspectos. La calidad fue incuestionable, haciendo imposible encontrar algo que criticar en una presentación que rozó la perfección.
El setlist fue impecable, repasando todos los éxitos de la banda, desde los más conocidos hasta joyas ocultas menos populares, ofreciendo una experiencia completa para los fans de todas las épocas.

Tras interpretar «Fairground», la banda se despidió momentáneamente a las 22:47, para regresar al escenario apenas tres minutos después, a las 22:50, con renovada energía. El cierre no podía ser más perfecto: «Holding Back the Years», uno de sus himnos más emblemáticos, puso el broche de oro a una noche inolvidable que finalizó puntualmente a las 23:00.
Simply Red demostró por qué, después de 40 años, sigue siendo una banda relevante y querida. Su música no pasa de moda y su calidad en vivo es innegable. Una celebración a la altura de su legado, que dejó al público chileno completamente satisfecho y con ganas de mucho más.
Review por: Criss.
Produce: The FanLab y Mercury.
Agradecimientos a: The FanLab y Mercury.
